Dubois: el hombre de Renault en la pista

Dubois: el hombre de Renault en la pistaENTREVISTA – Matthieu Dubois, Ingeniero Jefe de Pruebas del Renault f1 Team, es sin duda uno de los hombres clave del éxito de la escudería francesa. Dos cosas despertaron la pasión por la F1 de este ingeniero de treinta años en la década de los años 80: un duelo clásico en la pista y un gran salto tecnológico. “Los amantes de las carreras disfrutábamos enormemente con el espectáculo Prost-Senna,”, sonríe Matthiew Dubois con nostalgia. “Como cualquier persona que en aquella época disfrutaba con la F1, no me importaba levantarme a las cuatro de la mañana para seguir en directo por la televisión un Gran Premio”, nos explica. Matthieu aún recuerda la enorme decepción que sintió cuando los dos pilotos que luchaban por el Campeonato del Mundo, se veían obligados a abandonar en la primera curva del Gran Premio de Japón en 1990. “Estaba tan decepcionado que apagué la tele y me fui directamente a la cama”, sonríe al recordar aquella anécdota.

Como muchos jóvenes fans, no era el pilotaje lo que cautivaba a Matthieu. Lo que realmente le fascinaba era la máquina en sí. “Recuerdo la primera marcha semi-automática introducida por Ferrari, con el cambio de velocidades en el volante… realmente todo eso fue lo que me abrió los ojos”, explica. Los sucesivos avances tecnológicos que iban teniendo lugar le fascinaban: la suspensión activa, el motor atmosférico, el control de tracción… Desde siempre este amante de la aviación tuvo clara su vocación, y desde los 15 años orientó sus estudios para alcanzar su meta. Sus padres no entendían del todo su pasión por este deporte, pero tampoco se oponían a ella y simplemente le dejaron seguir el camino que se había marcado. “El deporte de motor no formaba parte de nuestra vida familiar”, admite Matthieu. Después de finalizar sus estudios en la Ecole Centrale de Nantes, decidió que ya era el momento de probar suerte y llamar a la puerta de la fábrica de Viry-Châtillon. Por entonces, algunos alumnos de su escuela trabajaban en el departamento de ingeniería del Renault F1 Team, por lo que Matthieu decidió aprovechar esa circunstancia y organizó un encuentro entre su escuela y los ingenieros de F1. Su primer contacto con el mundo que se convertiría posteriormente en parte de su vida, fue todo un éxito.

No tardaría mucho en ser llamado para tener su primera entrevista en la que efectivamente le dieron el trabajo. En 1998 entraba a formar parte del equipo de ingenieros de Viry, justo el año en que la fábrica estaba siendo reorganizada debido a la retirada de Renault de la F1 el año anterior. A pesar de ello, continuaban suministrando motores. Primero, vía Mécachrome, después mediante Supertec. “Durante dos años y medio mi trabajo consistió en probar dinos”, explica Matthieu. “Después trabajé durante dos años como ingeniero de carreras con Benetton”. A finales del 2001, Matthieu se encargaba de supervisar las operaciones técnicas del equipo de pruebas de motores. Un papel clave, porque estos ingenieros son las personas responsables de aprobar los desarrollos de rendimiento y fiabilidad antes de ser utilizados en un fin de semana de carrera.

Desde entonces, ha sido testigo del progreso que ha ido haciendo su equipo, y asegura que no cambiaría su trabajo. “En Renault se vive un ambiente distinto”, dice. “Trabajamos muy duro, y los resultados se ven en seguida. Eso nos sube mucho la moral. Volcamos tanta ilusión y esfuerzo en cada carrera que luego, cuando ganamos, nos sentimos realmente bien y orgullosos de nuestro trabajo. Es como si estuviésemos representando una gran obra en la que cada uno hace bien su papel. Viry ha crecido mucho en los últimos años, pero eso no ha afectado el buen ambiente que tenemos. La mayoría de la gente que trabajamos aquí somos de la misma generación. Compartimos los mismos gustos y aficiones, y sobre todo, la pasión por la F1”.

El mundo de la F1 es muy absorbente y la gente que trabaja en él, casi no tiene tiempo libre. Pero siempre que el trabajo se lo permite, Matthieu aprovecha para relajarse un poco en su añorado mar. “Me encanta navegar”, confiesa. “Siempre que puedo participo en regatas o salgo a navegar con mis amigos.” Divertirse es muy importante, pero hay que terminar primero el trabajo…

Escrito por Dani Rodriguez el 15 abril, 2005 | ningún comentario
, Sin categoría

Déjanos tu comentario