En busca del nuevo Emperador de la F1

Jenson Button, Rubens Barrichello y Sebastian Vettel, los aspirantes al título

(Previa – GP Japón 2009) El país del Sol Naciente acoge este fin de semana la Fórmula 1, con el título en el horizonte. Tres años después, vuelve Suzuka.

Regresa la curva 130R, las Eses, la curva Spoon (‘cuchara’), en definitiva, vuelve el 8, el único circuito con forma de dicho número, el Circuito de Suzuka. Tras dos años en Fuji, trazado que se ha retirado de la F1, vuelve la que fue la casa del Gran Premio de Japón de 1987 hasta 2006, veinte de las veinticuatro ediciones de la carrera en el país oriental.

Suzuka es un circuito especial, y aunque para los aficionados europeos suponga tener que madrugar, las carreras en el trazado gustan a pilotos y equipos. Su variedad de curvas y cambios de dirección de alta velocidad lo convierten en una auténtica pista de piloto y hacen que lograr el equilibrio correcto para el set up del monoplaza sea más importante que en otras citas del calendario. Pilotos como Lewis Hamilton o Jaime Alguersuari, que nunca han pilotado aquí, reconocen que las ganas por correr en Suzuka son enormes, llegando a asegurar que tienen la sensación de «llevar esperando toda la vida para correr aquí», Hamilton dixit.

Este año, como ha sucedido en otras ocasiones, Suzuka puede decidir el título mundial, ya que Jenson Button y BrawnGP tienen la primera oportunidad de conquistar sus respectivos títulos mundiales en el circuito propiedad de Honda. Cinco puntos, los que deberían distancian Button de Barrichello, son los que separan al británico de la sentencia del campeonato, aunque a la espera de cualquier mínimo fallo (sumado a un acierto de ellos) están el mismo Rubens Barrichello y Sebastian Vettel, tercero en el Mundial y con todavía opciones, pocas, de conquistar el título. «Yo tenía diecisiete puntos a falta de dos carreras y perdí», avisa Lewis Hamilton a su compatriota, recordando el campeonato de 2007, cuando Kimi Raikkonen rompió con los pronósticos y se proclamó campeón. Y es que en la Fórmula 1 todo puede pasar.

Fernando Alonso llega a Suzuka tras la confirmación de su fichaje por Ferrari, recordando que el último en ganar tanto en Japón (Fuji, 2008) como en Suzuka concretamente, fue él. Y ha llegado con esta esperanza, repetir la victoria de 2006. Eso sí, en el hipotético caso de ganar no soltará aquel «¡Toma, Ferrari!» de hace tres años cuando el asturiano venció a Michael Schumacher.

Bridgestone lleva a Suzuka los neumáticos duros y blandos, los mismos que se eligieron para las carreras en Malasia, Barcelona y Silverstone y supone volver a lo que, en principio, debería haber sido habitual este año: dejar una gama de dureza entre las seleccionadas.

Sobre las modificaciones más importantes respecto la última carrera en 2006, Suzuka presenta un nuevo edificio de pitlane, nuevas oficinas para los equipos, además de otros cambios en la pista: nueva superfície de asfalto, desde la curva 130R hasta las Eses, una nueva salida de boxes (antes de la curva 1 y no después), así como nuevas escapatorias.

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