La hora de Jenson Button

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(GP Brasil 2009 – Previa) El líder del Mundial gozará de un claro ‘match ball’ para poder sentenciar el título este fin de semana en Interlagos, pista que ha decidido los últimos cuatro campeones.

El Autodrómo Internacional José Carlos Pace, más conocido por todos como Interlagos, ha sido el escenario donde se han decidido los cuatro últimos títulos mundiales, siendo los tres últimos años la última carrera de la temporada, una condición que este año se lleva consigo Abu Dhabi (1 de noviembre). Aquí llegaron los dos títulos de Fernando Alonso (2005, 2006), el error de rookie de Lewis Hamilton que facilitó la victoria final de Kimi Raikkonen (2007), o la última curva del año pasado, en la que Hamilton adelantó a Timo Glock, conquistó el título, y obligó a los mecánicos de Toyota a salir del circuito disfrazados y a Glock asegurando que se sentía acosado. Este año no estará Glock, pero sí los otros tres pilotos citados. Sin embargo, el título se la jugarán otros.

La atención este fin de semana recalará, como viene sucediendo en las últimas carreras, en la actuación de Jenson Button, Rubens Barrichello y Sebastian Vettel. El piloto británico de BrawnGP puede proclamarse campeón en Interlagos, ‘casa’ de Barrichello, quien viviría una situación similar a la de su compatriota Massa el año pasado: correr en tu ciudad natal y ver como otro resulta campeón y te ‘roba’ el sueño.

Los números indican que Button lo tiene fácil para sentenciar el título. Los 14 y 16 puntos de ventaja que tiene sobre Barrichello y Vettel, respectivamente, le permitirían ser campeón pese a abandonar en la primera vuelta y ver, desde boxes, la resolución de la carrera. Sin embargo, los resultados no engañan: desde Turquía sólo subió al podio (segundo puesto) en Italia. El poder de BrawnGP en estos momentos de la temporada no es el mismo que al inicio de la misma, y la calculadora de Button da la sensación de que surgió demasiado pronto, aunque de momento es más que eficaz.

En un circuito donde Ferrari ha dominado los tres últimos años (Felipe Massa ganó en 2006 y 2008, mientras que en 2007 se dejó adelantar por Raikkonen para que éste ganara el Mundial), este año no se espera que el F60 gane. Primero porque no está Massa y su sustituto no ha conseguido grandes resultados. Y segundo, Raikkonen parece estar más por la labor de buscarse un futuro que otra cosa.

Pero no son los únicos pilotos con la cabeza en otro sitio: Fernando Alonso, pese a su declaración de intenciones, tiene la cabeza más roja que blanca, naranja y roja (o amarilla y negra si finalmente Renault cambia su diseño). Nico Rosberg estará pensando en si BrawnGP es una buena idea para 2010, Williams estará sopesando qué motores llevar el año que viene tras despedirse de Toyota, equipo en el que debutará Kamui Kobayashi en sustituición del lesionado Glock y que están pensando en sus pilotos para 2010 ya que ni Glock ni Jarno Trulli seguirán. En Red Bull tienen presiones desde su fábrica (personificada en el diseñador Adrian Newey) para decidir los motores 2010, Renault no sabe qué piloto acompañará a Robert Kubica, y Nick Heidfeld reconoce que no sabe qué pasará con él el próximo año… Y a todo esto, el Mundial en juego.

La locura de las subidas y bajadas de Interlagos promete una gran carrera, apoyada en el hecho de que la afición brasileña es parte del propio espectáculo. Intentarán aupar a Barrichello a lo más alto como intentaron el año pasado con Massa, aunque saben que no es nada fácil.

La única prueba que este año se celebra sobre suelo americano también decidirá el Mundial de constructores. A BrawnGP apenas le hace falta un punto para lograr el título en su primer año de vida, un hecho único en toda la historia de la Fórmula 1. Además, en otras batallas, Ferrari y McLaren lucharán por la tercera plaza, Renault intentará acechar a Williams en la sexta posición, con el aliento de BMW Sauber en la nuca.

Bridgestone llevará neumáticos medios y súper blandos para la carrera. Pese a que el asfalto es exigente con ellos, en la casa japonesa lo tienen claro: «eso no quiere decir que se usen los duros, pues la superfície no es rugosa», además de que los neumáticos no suelen sufrir un excesivo desgaste. Peor es la climatología, variable en todo el fin de semana. La lluvia podría hacer aparición y, como el año pasado, ser clave de cara al campeonato.

Escrito por Borja Igual el 15 octubre, 2009 | ningún comentario
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