Límite de 30 km/h para las calles de un carril por sentido

Señal de 'zona 30 km/h' en Sant Andreu, Barcelona

(Novedades – Coches) No hace falta irse muy lejos para comenzar a imaginarse circular por la gran mayoría de calles de las ciudades y pueblos de nuestro país a 30 km/h. Esta es la idea que tiene la Dirección General de Tráfico y, según fuentes de la propia DGT, «la intención es aprobar el real decreto este año». La explicación vendría motivada por razones de seguridad pero, no nos engañemos, la polémica parece estar servida.

«A 70 kilómetros por hora no se salva nadie de un atropello, a 50 se salva el 50% y a 30 se salva el 95%«, esgrime Pere Navarro, director de la DGT, quien recordó que en 2009 (los datos de 2010 todavía no están disponibles) fallecieron 269 peatones atropellados, el 46% en ciudad. Además, aseguró que mientras que en las carreteras el número de muertes ha descendido entre 2003 y 2009 en un 52%, en las ciudades este porcentaje es del 36%.

Todo esto lleva a invitar a aceptar la propuesta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que en el marco del segundo Encuentro de Ciudades para la Seguridad Vial están tratando esta cuestión, como también la aprobación de la conducción acompañada de menores. La idea sería aplicar un límite de 30 km/h en todas las calles de un solo carril por sentido, las llamadas calles de barrio.

Recordemos que en el contexto del primer encuentro que se celebró en septiembre de 2009, está idea ya surgió, aunque entonces de decidió aplicar en diez municipios como prueba piloto. Ahora la idea es implantarlo en todas las ciudades, y se considera que incluso «en grandes ciudades como Madrid y Barcelona» no había problemas en su implantación.

De hecho, en la capital catalana ya lleva unos años que se está implantando este límite en algunas zonas de la ciudad, y en 2009 el límite a 30 km/h redujo un 29% las muertes por accidente de tráfico. Ahora la idea es que en todas las calles de un solo carril por sentido tengan este límite, diferenciado de la ‘zona 30’ (el caso de Barcelona), donde se limita la velocidad para aumentar la calidad de vida de los ciudadanos. Y es que para Tráfico el problema no está en el 20% de las calles urbanas donde discurre el 80% del tráfico, sino en el 80% restante de calles, donde ante la menor circulación, tanto peatones como conductores bajan la guardia y hay un peligro mayor.

Sin duda es una medida que levantará polémica (ya lo está haciendo), aunque a la larga puede aportar mayores beneficios. Todos hemos conducido en calles que entrarían dentro de esta condición y el peligro de cualquier susto es posible. Y el ejemplo de lo ocurrido en Barcelona invita a pensar que, a pesar de ir un poco más lentos, todos salimos beneficiados.

Escrito por Borja Igual el 23 febrero, 2011 | ningún comentario
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