Resumen 2005: GP San Marino, Imola

Resumen 2005: GP San Marino, Imola(Temporada F1 2005, resumen Imola) El equipo Renault de F1 continúa haciendo un resumen de las mejores carreras de la temporada 2005 en la lucha por el doble título mundial. Ahora toca la prueba de Imola.

Cuando el Renault F1 Team llegó a Imola, Fernando sumaba 26 puntos en el campeonato de Pilotos (dos victorias y un tercer puesto). Inmediatamente detrás no se encontraba un Ferrari o un McLaren, sino el Toyota de Jarno Trulli. El piloto italiano estaba diez puntos por detrás del español, seguido del segundo Renault de Giancarlo Fisichella, que ocupaba la tercera posición (una victoria).

En el campeonato de Constructores, Renault era líder. “En este momento sólo pienso en divertirme. Lidero el campeonato, tenemos el mejor coche de la parrilla y cada victoria es una gran satisfacción”, explicaba Fernando. No tiene sentido hablar del título después de sólo tres carreras. En mi opinión la temporada se decidirá en los tres últimos Grandes Premios…”.

La escudería Renault se mostraba cautelosa después de tres victorias consecutivas. Imola ha sido tradicionalmente un circuito donde los equipos introducen sus primeros grandes desarrollos del año, y se aprecia por primera vez cómo está el equilibrio de fuerzas. La temporada 2005 no ha sido la excepción.


Alonso llegó a Imola tras ganar en dos carreras consecutivas

En Bahrein la escudería McLaren demostró por primera vez sus primeros signos de recuperación y buena forma, mientras que Ferrari mantenía una dura lucha para conseguir que su nuevo coche se mostrara fiable. Michael Schumacher estaba decidido a demostrar los progresos que había realizado la escudería, después de un descanso de tres semanas durante el cual el nuevo chasis F2005 había sido probado en tres circuitos distintos por cuatro pilotos diferentes.

En el garaje de Renault el ambiente el día anterior a la carrera era de preocupación. El motor V10 de Giancarlo Fisichella había fallado en Bahrein, el motivo, un recalentamiento, como más tarde explicaría el Jefe de Proyecto, Axel Plasse. El piloto italiano había tenido que acudir a Imola con una unidad nueva y muy especial: el equipo de Viry-Châtillon había trabajado a contrarreloj para tener lista la nueva especificación de motor B, que el equipo tenía previsto introducir en la siguiente carrera de España.

A Fernando le sonreiría la suerte durante todo el fin de semana. El examen del motor después de la carrera de Bahrein, evidenció que estaba dañado. La escudería gala tenía dos opciones: cambiar el motor y ser penalizado con diez posiciones en la parrilla, o tratar de redefinir la estrategia del fin de semana en función del problema y de cómo se fueran desarrollando los acontecimientos. Al final se optó por la opción b después de tres semanas de análisis exhaustivos en la factoría de Viry. Esto implicaba conservar el motor al máximo y reducir bastante el kilometraje.

El viernes Fernando sólo rodó 12 vueltas, mientras que Giancarlo completó 25. Lo mismo ocurriría el sábado. Fernando no tomó parte en la tercera sesión, y sólo completó 8 vueltas en la segunda, mientras que Giancarlo completó 21 vueltas durante las dos sesiones de la mañana del sábado.


Alonso rodó muy poco en los libres de Imola, suficiente para ajustar el coche ganador

La sombra de duda y preocupación que había sobre el motor de Fernando no se habían disipado en la primera sesión de calificación, lo que hace más meritorio el resultado del piloto español. Kimi Raikkonen fue el más rápido en la sesión del sábado, a solo 0,003 segundos por delante del piloto español. Al día siguiente, el piloto finlandés volvió a ser el más rápido y logró la pole position. Era el primer indicador real de que la escudería McLaren había logrado por fin el rendimiento que le había faltado en las primeras carreras de la temporada. Fernando registró un tiempo de 0,5 segundos más que el finlandés en la sesión final del domingo, ocupando el segundo puesto de la parrilla. Fisico tuvo menos suerte y se clasificó en la posición 12.

La carrera entre Kimi y Fernando prometía ser bastante igualada. Detrás del español, cinco coches de diferentes escuderías. El más significativo, el Ferrari de Michael Schumacher. El Renault F1 Team había cumplido con éxito la primera parte de la misión, pero quedaba lo más difícil: sumar puntos significa terminar carreras y quedaban por delante las 62 vueltas de uno de los más circuitos más exigentes de la temporada. La incógnita de si el equipo había adoptado la estrategia adecuada y evaluado bien los riesgos estaba a punto de ser despejada…

Fernando Alonso ocupaba la primera fila de la parrilla del Gran Premio de Imola. Por delante, el desafío de correr con un motor dañado. Fue una tarde tensa…

Dos horas antes de la salida, el ambiente en el box del Renault F1 Team era de menos tensión que en los días anteriores. A pesar de que Fernando había limitado su kilometraje durante las sesiones libres, y de la incertidumbre en torno a su motor, el piloto español había conseguido marcar el segundo tiempo más rápido en la calificación.


Pese a los problemas de motor Alonso se clasificó en segunda posición

Su situación era complicada, pero los ingenieros de Viry mantenían la sangre fría. Habían tomado la arriesgada decisión de no cambiar el motor de Fernando, con el convencimiento de que podría aguantar toda la carrera y Fernando proclamarse ganador. Se habían llevado a cabo innumerables simulaciones la semana anterior en Viry, y los ingenieros de carrera, después de un “consejo de guerra” celebrado el jueves, habían decidido asumir el riesgo. Era una elocuente demostración de su deseo de ganar, además de una innegable pericia técnica. Sin embargo, todavía quedaba lo peor: las 62 vueltas, o los 305 km., en condiciones de carrera.

Como siempre, a Fernando se le veía tranquilo y relajado en el paddock. La procesión iba por dentro. Observándole bromear con sus compañeros de equipo en el box, nadie podía adivinar la presión a la que estaba sometido. “He rodado poco durante el fin de semana porque hemos tenido algunos pequeños contratiempos que ya hemos solucionado. No tenemos de qué preocuparnos”, declaraba sonriente a los medios al ser preguntado si algo iba mal. En privado también se mostraba tranquilo y confiado. “Por el momento no diremos nada”, explicó a Rémi Taffin, su ingeniero de carrera. “¡Pero si gano, creo que tendremos que explicar muchas cosas!”

En el garaje, Pat Symonds se mostraba tranquilo: “Hemos tenido en cuenta el problema con el motor de Fernando en nuestra estrategia, y estamos preparados”, afirmaba. “Nuestro objetivo en la carrera será vigilar el motor y empujar al máximo sólo cuando realmente sea necesario.”

Finalmente, a las 13:30 horas los monoplazas se preparaban para tomar la salida. El McLaren de Kimi Raikkonen ocupaba la pole position. Una señal de que quizás la escudería británica había alcanzado el nivel de rendimiento que le había faltado en las primeras carreras. A su lado en la parrilla, el Renault de Fernando Alonso. Cuando las luces del semáforo se apagaron, Kimi Raikkonen protagonizó una buena salida y llegaba primero a la primera curva. Fernando Alonso se situaba detrás, seguido por Jenson Button en la tercera posición y con Jarno Trulli cuarto tras haber superado a Webber. Giancarlo era 11º.

El piloto de McLaren abría hueco rapidamente y cuando se habían completado las cinco primeras vueltas, aventajaba en 3.5 segundos a Alonso. El piloto de Renault, sin embargo, ocupaba una cómoda segunda posición con seis segundos de adelanto sobre Jenson Button. Pero precisamente en ese momento el potencial del equipo Renault para puntuar en Imola se veía seriamente mermado con el abandono de Giancarlo tras hacer un trompo como consecuencia de una avería técnica. Varias vueltas después, concretamente en la octava, el líder de la carrera era víctima también de problemas mecánicos que le obligarían a abandonar. Fernando se hacía con el mando de la prueba con una cómoda ventaja de más de 7 segundos sobre Jenson Button y de 15 respecto a Jarno Trulli.


Las estrategia de Alonso fue muy conservadora

Renault empleó una estrategia clásica, haciendo sus paradas en las vueltas 23 y 42. La estrategia de Ferrari sorprendió a todos con dos tardías paradas (en las vueltas 27 y 49). Michael Schumacher protagonizó un auténtico carrerón y una espectacular remontada desde la posición 14 de la parrilla. Tras su última parada, el siete veces Campeón del Mundo volvía a la pista muy cerca ya de Alonso. El piloto de Ferrari se situaba a menos de un segundo del Renault y aún restaban 12 vueltas para el final. Los tifosi se ponían de pie en las gradas del circuito de Imola. El final de la carrera fue apoteósico. Fernando, líder, a un paso de la victoria. Literalmente pegado a su retrovisor, el coche rojo de Ferrari, más rápido y sin problemas de motor.


El duelo rueda con rueda entre Alonso y Schumi fue espectacular

En la vuelta 52, ambos pilotos estaban ya inmersos en un intenso duelo y separados únicamente por dos décimas de segundo. Schumacher intentaba adelantar al Renault, pero Fernando se defendía. Lo que vino a continuación fue sin duda una lección magistral de pilotaje por parte del español. El Káiser intentaba adelantar al Renault, pero Fernando se defendía. El Ferrari lo probaba por la derecha, por la izquierda, pero no podía. Ambos monoplazas prácticamente se tocaban en las frenadas, pero Fernando, a pesar de estar sometido a una tremenda presión, no cometía errores.


Alonso pudo aguantar al Ferrari y sumó su tercera victoria

“Sabía que como mínimo era un segundo por vuelta más rápido, pero yo tenía que estar muy pendiente de mis neumáticos y el motor. He hecho todo lo que he podido”, explicaría después el piloto de Renault. Fernando cruzaba la línea de meta en primer lugar gracias a una táctica bastante inhabitual. “Frenaba más de lo necesario para intentar ralentizar a Michael, y después confiando en la buena tracción del coche impedía que pudiera atacarme en la siguiente recta.” Por delante, un Red Bull y un Williams se convertían en otra potencial amenaza. “No quería cogerles y verme obligado a doblarles,” decía. “Así que tenía que ir lo suficientemente rápido para mantener a raya a Michael, pero también para no coger a los dos coches que me precedían.” Al final, el motor de Fernando aguantó, y la estrategia de Renault dio sus frutos, aunque la escudería gala vivió momentos de máxima tensión.

En cuanto a Giancarlo Fisichella, la mala suerte le acompañó en Imola. En la sesión de calificación del sábado se salía de la pista viéndose relegado a la posición 11 de la parrilla. No terminaría la carrera y se vería obligado a abandonar en la vuelta 6, cuando parecía no tener problemas persiguiendo a Nick Heidfeld en la salida de la curva 3 en plena chicane de Tamburello. “Estamos muy decepcionados por la carrera de Fisi. Todavía no sabemos las causas exactas del abandono. Lo único que sabemos es que ha sufrido un fallo mecánico en la parte trasera del monoplaza”, explicaba Alan Permane, su ingeniero de carrera.


Fisichella no tuvo un buen fin de semana en Imola y acabó contra el muro en Tamburello

Las últimas palabras se las dedicamos a Pat Symonds cuando hablaba de Fernando el domingo por la tarde: “Fernando ha protagonizado una carrera espectacular, digna de un futuro campeón del mundo”. Entonces Pat no podía imaginar lo acertadas que serían sus palabras…

Escrito por Pablo Gonzalez Martino el 23 noviembre, 2005 | ningún comentario
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fussball | 7 de marzo de 2009 | 8:02 pm

gute arbeit hier! gute inhalte.

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