Sanz, con objetivo para el 2012: “Sé que puedo estar en el ‘top 25′”

Laia Sanz en el podio de Buenos Aires, Rally Dakar 2011

(Declaraciones – Rally Dakar) La mejor piloto femenina del Dakar en categoría de motos llegó a Barcelona contenta y feliz, pero con la mirada puesta ya en el 2012, cuando espera terminar entre los 25 primeros.

Laia Sanz, la mejor piloto fémina en motos del Rally Dakar 2011, llegó ayer por la noche a Barcelona tras su primera aventura en tierras sudamericanas, en la que terminó en la 39ª posición, pero con todas las mujeres por detrás suyo. Y ya piensa en la próxima edición, ya que aunque “ahora toca descansar”, la catalana asegura que “una vez cumplido este sueño pienso participar el próximo año“.

La multicampeona del Trial (10 títulos mundiales, 9 europeos y 4 en el Trial de las Naciones), además, ya se ha colocado un objetivo para la próxima edición: “Si todo va bien, quedar entre los 25 primeros de la general. Sé que puedo estar en el top 25“, expresó la piloto de 25 años en el Aeroport del Prat de Barcelona.

“Antes de correr el Dakar todo el mundo solía decirme que esta carrera tiene algo que engancha y ahora lo entiendo”, señala Sanz. “Es una carrera muy dura, pero no sé si es por los paisajes, los amigos que haces allí, el vivac, las experiencias deportivas y personales o el ambiente que se crea, pero te acaba encantando. Es una carrera diferente que sin duda te atrapa“, añade la de Corbera de Llobregat, que maravilló al volante de su Honda sacando más de once horas a la segunda mejor femenina del Dakar, Mirja Pol.

Me ha impresionado la dimensión de esta carrera, y desde luego no esperaba acabar entre los 50 primeros”, explicó. “Mi objetivo inicial era terminar, pero jamás pensé que al final podría acabar por delante de gente con mucha más experiencia y que en teoría iba más fuerte que yo. Es un orgullo”, prosigue Laia Sanz, que tras verse “más adelante” pensó en seguir corriendo “para sacar el mejor resultado posible”.

Además, la multicampeona del Trial y mejor piloto femenina del Dakar 2011 confesó como se fue sintiendo a lo largo de la prueba de resistencia más dura del planeta: “Físicamente aguanté muy bien la primera semana, incluso llegué a pensar que era más fácil de lo que me habían comentado. Pero la segunda semana fue durísima, tanto física como psicológicamente. No te habías recuperado de una etapa complicada y al día siguiente venía otra peor“, explicó Sanz, que reveló que el penúltimo día se deshidrató un poco al quedarse su camel bag sin agua. “Corrí con calambres por todo el cuerpo; por eso, cuando llegue al final de la última etapa y vi a todo mi equipo allí esperando, rompí a llorar de emoción”, indicó.

Por último, Sanz no se olvidó de un hombre que le ayudó tanto en la preparación para el Dakar como en la misma prueba, el “viejo zorro” Jordi Arcarons, con 17 participaciones a sus espaldas, que ha sido su mochilero en Sudamérica. “Gran parte del mérito es suyo”, asegura Sanz. “Le ha tocado ir detrás y comer polvo, pero siempre ha sido un apoyo anímico importante para mí. Ha sido muy generoso conmigo y gracias a sus consejos hemos llegado tan lejos en la carrera”, añadió la catalana, que fue recibida por una treintena de personas entre familiares y amigos, una “sopresa” no esperada. “Sobre todo, porque durante el Dakar no pude hablar demasiado con los míos, porque allí cuando no estás corriendo estás durmiendo o descansando”, concluye.

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